El Menjú, un paraiso olvidado

[vc_row][vc_column][vc_column_text]
[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_column_text]

Panorámica de la Finca de El Menjú
Panorámica de la Finca de El Menjú

“El Menjú” es una antigua y abandonada finca señorial, con jardín botánico incluido, ubicada junto a una antigua central hidroeléctrica, también en desuso, que desde hace decenios está sufriendo los avatares del paso del tiempo y, sobre todo, de actos vandálicos.

Es una paraje singular, que hizo que fuese catalogado como elemento protegido en el antiguo Plan de Ordenación Urbana del municipio, pero sin embargo ha sido totalmente abandonado por sus propietarios, hasta el punto de perder la casi totalidad de ese valor paisajístico que lo hace tan singular.

La finca ocupa una extensión de 5 Ha, que se extiende desde la ribera del río hasta el borde de La Atalaya, y cuenta con tres edificaciones, hoy prácticamente en ruinas: casa de El Menjú, donde residía sus propietarios en sus estancias temporales; la fábrica de la luz, que daba servicio a la Central Hidroeléctrica que funcionó desde antes de 1900,  y la casa del servicio.

Fué comprada en 1908 por D. Joaquín Payá López de Armengoza, y desde entonces sus descendientes han ido administrando la propiedad.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_empty_space height=»32px»][vc_column_text]

El origen de la finca de El Menjú

[/vc_column_text][vc_empty_space height=»32px»][vc_row_inner][vc_column_inner width=»1/2″][vc_single_image image=»35992″ border_color=»grey» img_link_large=»yes» img_link_target=»_self» image_hovers=»true» img_size=»large»][vc_single_image image=»36096″ border_color=»grey» img_link_large=»yes» img_link_target=»_self» image_hovers=»true» img_size=»large»][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/2″][vc_column_text]

El origen de lo que fue una magnífica finca se remonta a principios del siglo XX, cuando el diplomático Juan Payá López, adquirió la propiedad.

Payá fué elegido diputado por el distrito de Cieza en las elecciones celebradas en 1910. Hijo de un funcionario de correos alicantino, fue un empresario cosmopolita y viajero que constituyó la mano derecha del Conde de Romanones en la provincia y como tal se instaló en Cieza como Director del potente Banco de Cartagena, propiedad del Conde. En ese momento adquirió y confirió personalidad a la finca del Menjú.

Este diplomático creó una especie de jardín botánico en la finca, dicho jardín todavía se intuye lo que pudo llegar a ser. En el interior de la finca había plantas exóticas, un paseo con columnas de mármol, estatuillas y varias placetas, así como un reloj de sol que estaba construido en el suelo con azulejos. Nada de esto existe hoy en dia, solo los testimonios. En la parte alta de la finca existe una balsa con una estatuilla denominada la Diosa del Amor (Aretusa), prácticamente derruida.

En sus orígenes era una finca de cultivo cuidada con esmero, con su casa de recreo para los señoritos, casa de los trabajadores y un gran almacén agrícola. Aprovechando parte de la energía que producía el salto, instalaron una bomba, justo en el lugar en que muere la acequia Andelma, y desde allí elevaban el agua del río hasta lo más alto de los bancales, por donde discurría una reguera principal para el riego de la finca y para llenar las balsas.(Joaquín Gómez Carrlllo, «El Menjú, o el hombre que tuvo un sueño»).

Es una zona de alto alto valor ecológico, con más de 200 especies vegetales y animales que encuentran en el entorno lo que quizás las personas no sepamos valorar.

Como anécdota, o algo más que eso, es justo decir en honor a D. Joaquín Payá, que casi la mitad de la Región le debe su iluminación. Su empresa de electricidad, Eléctrica del Segura, desde la finca de Cañaverosa en Calasparra y la del Menjú, en Cieza, cubrió de tendidos y brindó sus servicios a numerosas poblaciones del interior regional y el entorno murciano.

[/vc_column_text][/vc_column_inner][/vc_row_inner][vc_empty_space height=»32px»][vc_row_inner][vc_column_inner width=»1/2″][vc_column_text]

Centro de reunión de la sociedad ciezana

Pintores y personalidades del mundo de la política se daban aquí cita los fines de semana para disfrutar de la naturaleza, flora y fauna que se unían para dar como resultado un lugar paradisíaco y que ahora solo ha quedado vestigios de una historia reciente ya muerta.

Diario La RegiónEn sus inicios, la finca fue lugar de encuentro para políticos y hombres de poder de la época, cuando D. Joaquín Payá se encontraba muy ligado al Conde de Romanones por sus negocios bancarios y empresariales, utilizando la finca de plataforma para sus intereses y los del partido liberal-romanonista, organizando fiestas de sociedad.

En la fotografía de la izquierda se reproduce la portada del diario «La Región» (1932), donde de anuncia la petición de mano de una de las hijas de D. Joaquín Payá.

Era asimismo un lugar donde  afamados pintores montaban sus caballetes y palestra y pinceles en mano no se les escapaba ni un rincón de este maravilloso lugar.

Tenía unos cuidados y bellos jardines, siendo lugar de esparcimiento para los ciezanos que tenían la oportunidad de ser invitados por D. Joaquín Payá, propietario de la finca.

[/vc_column_text][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/2″][vc_column_text]

.

[/vc_column_text][vc_single_image image=»36155″ border_color=»grey» img_link_large=»yes» img_link_target=»_self» image_hovers=»true» img_size=»full» alignment=»center»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][vc_empty_space height=»32px»][vc_column_text]

La balsa de Aretusa

[/vc_column_text][vc_row_inner][vc_column_inner width=»1/2″][vc_column_text]

Lola Piñer Photos

El escultor que hizo la estatua de Aretusa fue Francisco Marco Díaz-Pintado (1887). Joaquín Paya encarga la llamada fuente de Aretusa, toda ella de mármol blanco, a este escultor. En esta espléndida obra artística se trata un tema mitológico compuesto por un desnudo femenino sentado en un sencillo pedestal, donde se esculpieron versos de la Metamorfosis de Ovido, relatando la conversión de la ninfa Aretusa (favorita de Diana) en fuente, para evitar la persecución de Alfeo.

La foto de la derecha es de Fernando Galindo, una de las últimas en las que la figura central todavía todavía conserva su integridad (1991).

[/vc_column_text][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/2″][vc_column_text]

.

[/vc_column_text][vc_single_image image=»36016″ border_color=»grey» img_link_large=»yes» img_link_target=»_self» image_hovers=»true» img_size=»full» alignment=»center» style=»vc_box_outline_circle»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_empty_space height=»32px»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_column_text css=».vc_custom_1446762868914{background-color: #ddaaaa !important;}»]

El origen de  “El Menjú”

En el reino musulmán de Murcia en el siglo XIII, recuerda Torres Fontes que la Crónica General de Alfonso X registra que en junio de 1228 el caudillo murciano Aben Hud,descendiente de los antiguos reyes de Zaragoza, se alzó en el castillo de Ricote contra los Almohades….Los documentos en que se hace referencia al pago de diezmos que el mencionado paraje debía satisfacer al Comendador de la Orden de Santiago –que se encuentran en el Archivo de la Catedral de Murcia y en el Archivo Municipal de Cieza- lo denominan Abenjud en 1475 y Benjú en 1780….Ha sido en los tiempos modernos, a partir de finales del siglo XVIII, cuando el topónimo da muestras de una importante corrupción fonética: cambia la –b- inicial por –m-……Así pues de Aben Hud se pasa aAbenjud, de aquí a Benjú, y este último se corrompe y llega a Menjú. (María José Díez de Revenga, Catedrática de Filología.

Artículo publicado en la revista En Cieza en agosto de 1984.

[/vc_column_text][vc_empty_space height=»32px»][vc_column_text]

La barca de El Menjú a lo largo de los años

[/vc_column_text][vc_row_inner][vc_column_inner width=»1/2″][vc_column_text]

Pasar el río sobre una barca, era el único modo de cruzar el río hasta la construcción del puente de alambre a mitad de XIX.

Después pasó a ser una buena alternativa para cruzar incluso, como se ve e una de las fotografías, un vehículo de los propietarios de la finca. La imagen es de 1938.

A lo largo de los años el río Segura a su paso por el paraje de El Menjú ha visto navegar  por sus aguas desde una góndola de grandes dimensiones hasta una rústica plataforma que se impulsaba «a brazo» por el barquero, y que servía para visitantes y la familia que cuidaba de la finca pasara desde la carretera de Abarán.

Como curiosidad, la barca que se utilizaba para cruzar el río fue bautizada con el nombre de Guillermina, como  la hija de Joaquín Payá.

Una retrospectiva desde principios del siglo XX hasta los años 90 en que dejó de funcionar.

Fe de Erratas: la fotografía situada debajo de este texto, no es del paraje de El Menjú, sino del paso de Archena. No hemos querido quitarla, y aclararlo para que no lleve a confusión, pues en algunos posts figura como la que cruzaba el río de este paraje.

[/vc_column_text][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/2″][vc_column_text]

.

[/vc_column_text][vc_single_image image=»36099″ border_color=»grey» img_link_large=»yes» img_link_target=»_self» image_hovers=»true» img_size=»full» alignment=»center»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][vc_row_inner][vc_column_inner width=»1/2″][vc_single_image image=»36105″ border_color=»grey» img_link_large=»yes» img_link_target=»_self» image_hovers=»true» img_size=»full»][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/2″][vc_column_text]

.

[/vc_column_text][vc_single_image image=»36111″ border_color=»grey» img_link_large=»yes» img_link_target=»_self» image_hovers=»true» img_size=»full» alignment=»center»][vc_single_image image=»36186″ border_color=»grey» img_link_large=»yes» img_link_target=»_self» image_hovers=»true» img_size=»full» alignment=»center»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_column_text]

Galería fotográfica

[/vc_column_text][vc_column_text]
[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_column_text]

Una muestra de fotografías de la finca de El Menjú, de la galería de Joaquín Gómez Carrillo, autor de diversos artículos sobre este paraje.

[/vc_column_text][vc_column_text]
[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_masonry_media_grid style=»all» items_per_page=»10″ element_width=»4″ gap=»5″ button_style=»rounded» button_color=»blue» button_size=»md» arrows_design=»none» arrows_position=»inside» arrows_color=»blue» paging_design=»radio_dots» paging_color=»grey» loop=»» autoplay=»-1″ item=»masonryMedia_Default» grid_id=»vc_gid:1448962460723-3d5461b1-70ed-8″ include=»36176,36175,36174,36173,36172,36171,36170,36178,36177″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_column_text]
[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_column_text]
[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *