La Andelma, camino de ser declarada Bien de Interés Cultural

La solicitud fue presentada por José Luis Pardos, Presidente de la Asociación Cultural Fundación Los Álamos, el pasado mes de julio ante el Servicio de Patrimonio Histórico de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia

La acequia de La Andelma, quizás sea el último vestigio de lo que ha sido el riego tradicional de nuestra huerta. Es una canal centenario que va atravesando parajes como El Maripinar, La Hoya de los Álamos, El Ginete, La Torre, Perdiguera, La Brujilla, El Argaz, El Menjú, etc.
La acequia es propiedad de la Comunidad de Regantes de la Acequia De La Andelma, y el peligro que se cierne sobre ella viene derivado del Plan de Modernización de regadíos, concretamente de la ejecución de la Fase II, que contempla actuaciones de entubamiento en algunos tramos, lo que supondría una pérdida irreversible.
La acequia de La Andelma es un claro ejemplo de los métodos de riego tradicionales por inundación. Se construyó en la época del Islam y posibilitó el asentamiento de miles de personas en la ciudad árabe de Siyasa a partir del siglo X, y que a partir de ese momento, las tierras áridas cercanas al rio se convirtieran en las frondosas huertas que conocemos hoy en dia, y configuraron, indirectamente, las señas de identidad de nuestra comarca.

De hecho, junto a los parajes de El Maripinar, los espacios naturales de El Menjú, La Atalaya, el Cerro del Castillo, Siyasa, y el Molino de Teodoro, conforman un entorno único, uno de los conjuntos históricos y ambientales más característicos e importantes de nuestra comarca que debe conservarse en su integridad, que es como tiene sentido.

Hay que tener en cuenta que la Andelma, en sus últimos cinco kilómetros que quedan sin entubar, está ubicada dentro de la Zona de Especial de Protección Sierra de La Atalaya y El Menjú, cuya finalidad es la preservación de la variedad, singularidad y belleza de los ecosistemas naturales y del paisaje y la utilización ordenada de los recursos y promoción de actividades económicas compatibles con el medio natural.

La singularidad y carácter de elemento a proteger figura tanto en el PGMO, que establece condiciones para su conservación, como en el Catálogo de Bienes Inmuebles y Elementos Protegidos, que es su tomo II, aparece en los Datos del Sistema de Información Arqueológica de la Región de Murcia.

La Confederación se hace cargo de la limpieza de residuos del Canal de El Menjú

El canal abandonado del Salto de El Menjú, que había sido colmatado y enterrado por resíduos procedentes de las obras que se están realizando en el entorno, ya han sido retirados por la Confederación Hidrográfica del Segura, tras los reiterados requerimientos hechos por  la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Cieza.

Fuentes municipales informan de que se trata de un elemento catalogado y protegido que había sido colmatado y enterrado por residuos de las obras allí realizadas, enmarcadas en el Proyecto Riverlink, consistente en la construcción de una pasarela para facilitar la remontada de obstáculos que encuentran  los peces a lo largo del rio.

La utilización del canal para arrojar los restos de árboles cortados en la zona había sido hecha con la autorización del propietario del paraje, sin tener en cuenta que se trata de un elemento protegido incluido en el Catálogo del Plan General de Cieza.

Desde la Concejalía de Medio Ambiente se ha mostrado la satisfacción porque las gestiones realizadas durante varios meses hayan tenido respuesta, corrigiendo este error, anunciando asimismo que ahora se van a llevar otra serie de actuaciones consistente en la restauración botánica  y ecológica con especies autóctonas.

La Central fue abandonada en 2010

En febrero de 2010 la Confederación Hidrográfica del Segura decidió el cierre de las instalaciones por abandono, tras tras la demolición de una central que no funcionaba desde hacía años y dado que éstas se encontraban en estado de permanente abandono y ruina. La Confederación recuperaba así  la zona de Dominio Público Hidráulico (DPH) y ponía fin a la derivación de agua del río Segura hacia el citado complejo.

Hasta ese momento, El Menju contaba con una concesión de aprovechamiento hidroeléctrico que le permitía desviar 8.000 litros por segundo del Segura en el denominado salto de El Menjú, una autorización que seguía en vigor pese al abandono del complejo años antes, por lo que se inició el expediente de caducidad que el reglamento del DPH permite cuando se constata la interrupción permanente de la explotación durante tres años consecutivos por causas imputables al titular.